MONASTERIO DE SANTA MARIA LA REAL DE OSEIRA

El monasterio de Santa María la Real de Oseira, situado en la provincia de Ourense, en el Concello de San Cristovo de Cea, es considerado por algunos como “El Escorial Gallego”. Fue el primer cenobio cisterciense construido en Galicia.
Fundado por benedictinos en 1137, se adhirió a la orden del cister pocos años más tarde. En los siglos XII y XIII se edificó el templo siguiendo el modelo de la catedral de Santiago con girola en la cabecera, nave central abovedada en cañón, sin triforio y con una decoración muy elemental con capiteles geometrizados.

En el centro del crucero se construyó a finales del siglo XIII una gran cúpula sobre nervios, apoyada en trompas, obra atribuida a un monje llamado Fernán Martinez. Las capillas de la girola sufrieron diversas reformas, conservándose sólo una románica.
Uno de los elementos más vistosos y sorprendentes es la Antigua Sala Capitular cuya construcción se inició probablemente en el siglo XV. La singularidad de esta sala se centra en las cuatro columnas centrales (”Palmeras pétreas”) de fustes estriados y retorcidos de los que arrancan haces de nervios entrelazados por terceletes rematando en una caprichosa y original bóveda.

El conjunto cuenta con tres claustros, el de los Pináculos (s. XVI), el Reglar o de los Medallones (s. XVIII) y el de los Caballeros (s. XVII). El calustro Regular o procesional destaca por las efigies situadas en las arquerías y que representan rostros de personajes históricos.

Un trágico incendio asoló el monasterio el 29 de agosto de 1551. Posteriormente se inició una larga restauración que se mantuvo a lo largo de los siglos XVII y XVIII, en la que se levantó el coro a los pies del templo, los claustros y la nueva fachada barroca de la iglesia con las dos torres campanario.

Con la exclaustración provocada por la Desmortización de Mendizábal en el siglo XIX, el conjunto monástico fue abandonado y con ello comenzó una progresiva ruina de su arquitectura y el expolio de sus obras de arte, libros de la biblioteca, muebles y enseres.
En el siglo XX volvieron los monjes a Oseira y bajo su propia dirección se emprendió una colosal y exitosa labor de recuperación y reconstrucción que permitió recobrar el brillo del que fuera y es uno de los más famosos ejemplos de la arquitectura religiosa española.
Por su modélica restauración, en 1990 se les concedió el premio “Europa Nostra”, federación europea de asociaciones dedicadas a la conservación del patrimonio arquitectónico y natural.
La Abadía mantiene abierta durante todo el año una hospedería para hombres y mujeres. Telf. 988.28.20.04
Bibliografía: El Monacato en Galicia,Hipólito de Sa Bravo — Gran Enciclopedia Gallega — Guía del Monasterio: M.A.González y Fray D.Yañez — Arteguías.com
En mis viajes he procurado siempre programar visitas a los Monasterios, Abadías o Iglesias que por su estilo, importancia arquitectónica o historia estuvieran en la zona en la que me encontraba.
El entorno en donde fueron edificados, sus dependencias y especialmente sus claustros han sido motivo de interés cultural para mi.
He encontrado monumentos en perfecto estado de conservación y otros que son una lamentable ruina que apenas deja imaginar el valor y el dominio territorial que en sus tiempos tuvieron. Evidentemente habría que trasladarse a la sociedad de varios siglos atrás para comprender su poder y su trascendencia social y política.
Los he visto en completo abandono y en proceso de restauración, convertidos actualmente en Paradores de turismo o en hospederías en las que se puede pasar unos días viviendo la quietud y serenidad de sus claustros. Regentados por una comunidad de monjes dedicados a la oración y a custodiar las pertenencias del monasterio para que los visitantes puedan admirar las obras y documentos que conservan, su estilo arquitectónico y por qué no, sus secretos históricos.
Información exhaustiva y de gran calidad se puede encontrar en muchas Webs de la Red, pero solamente como inventario personal de mis visitas, me gustaría ir reseñando y documentando con fotografías propias o cedidas aquellos que he tenido el privilegio de contemplar.
El monasterio en España
De Wikipedia, la enciclopedia libre
“Los monasterios en España constituyen un rico patrimonio histórico, artístico y cultural. Son testimonio de su propia historia religiosa y de la historia político-militar que se desarrolló tanto en la Edad Media como en tiempos anteriores, con la llegada y asentamiento de los visigodos. Los monasterios tuvieron un papel importante en la repoblación llevada a cabo por los distintos reyes y condes cristianos tras el avance de la Reconquista y el consiguiente retroceso de los musulmanes hacia el sur de la península.
Su presencia en la península data de los primeros siglos del cristianismo, cuando la primitiva vida eremítica dio lugar a la formación de comunidades religiosas y a la construcción de pequeños monasterios hispanos en los siglos VI y VII. Durante la repoblación, muchos de estos edificios evolucionaron, o incluso fueron levantados de nueva planta, hacia un estilo que tradicionalmente viene llamándose mozárabe.
La segunda fase se desarrolló con la llegada de los benedictinos de Cluny, ya en época de Reconquista y a partir de ese momento fueron evolucionando o cambiando, de acuerdo con las nuevas órdenes: cister, órdenes militares, premostratenses, cartujos, jerónimos, agustinos, camaldulenses y mendicantes. En el siglo XVII tuvo lugar una eclosión de conventos situados o muy cerca o dentro de la ciudad.
Desde la actual Cataluña hasta el oeste (actual Galicia) fueron apareciendo conjuntos monasteriales de diversas dimensiones que se transformarían unos en edificios más importantes y consistentes y otros serían abandonados o destruidos. La mayor parte de los monasterios en España están distribuidos en la mitad norte en consonancia con el discurrir histórico de la zona en la Edad Media. Son mucho menos numerosos en el sur, Andalucía y Canarias.
La creación de monasterios durante la Edad Media fue primordial desde un punto de vista social y cultural así como para la repoblación. Supuso un gran avance en la agricultura y surgieron poblamientos en derredor de los grandes edificios. También se beneficiaron el arte y la cultura.
Otra factor importante a tener en cuenta para la construcción de monasterios en España fue el Camino de Santiago, a lo largo del cual fueron surgiendo estas instituciones religiosas cuyo principal objetivo fue la ayuda al peregrino”.