MONASTERIO DE SANTA MARIA LA REAL DE OSEIRA

El monasterio de Santa María la Real de Oseira, situado en la provincia de Ourense, en el Concello de San Cristovo de Cea, es considerado por algunos como “El Escorial Gallego”. Fue el primer cenobio cisterciense construido en Galicia.
Fundado por benedictinos en 1137, se adhirió a la orden del cister pocos años más tarde. En los siglos XII y XIII se edificó el templo siguiendo el modelo de la catedral de Santiago con girola en la cabecera, nave central abovedada en cañón, sin triforio y con una decoración muy elemental con capiteles geometrizados.
En el centro del crucero se construyó a finales del siglo XIII una gran cúpula sobre nervios, apoyada en trompas, obra atribuida a un monje llamado Fernán Martinez. Las capillas de la girola sufrieron diversas reformas, conservándose sólo una románica.
En el centro del crucero se construyó a finales del siglo XIII una gran cúpula sobre nervios, apoyada en trompas, obra atribuida a un monje llamado Fernán Martinez. Las capillas de la girola sufrieron diversas reformas, conservándose sólo una románica. Uno de los elementos más vistosos y sorprendentes es la Antigua Sala Capitular cuya construcción se inició probablemente en el siglo XV. La singularidad de esta sala se centra en las cuatro columnas centrales (”Palmeras pétreas”) de fustes estriados y retorcidos de los que arrancan haces de nervios entrelazados por terceletes rematando en una caprichosa y original bóveda.
En el centro del crucero se construyó a finales del siglo XIII una gran cúpula sobre nervios, apoyada en trompas, obra atribuida a un monje llamado Fernán Martinez. Las capillas de la girola sufrieron diversas reformas, conservándose sólo una románica. Uno de los elementos más vistosos y sorprendentes es la Antigua Sala Capitular cuya construcción se inició probablemente en el siglo XV. La singularidad de esta sala se centra en las cuatro columnas centrales (”Palmeras pétreas”) de fustes estriados y retorcidos de los que arrancan haces de nervios entrelazados por terceletes rematando en una caprichosa y original bóveda.

El conjunto cuenta con tres claustros, el de los Pináculos (s. XVI), el Reglar o de los Medallones (s. XVIII) y el de los Caballeros (s. XVII). El calustro Regular o procesional destaca por las efigies situadas en las arquerías y que representan rostros de personajes históricos.

Un trágico incendio asoló el monasterio el 29 de agosto de 1551. Posteriormente se inició una larga restauración que se mantuvo a lo largo de los siglos XVII y XVIII, en la que se levantó el coro a los pies del templo, los claustros y la nueva fachada barroca de la iglesia con las dos torres campanario.

Con la exclaustración provocada por la Desmortización de Mendizábal en el siglo XIX, el conjunto monástico fue abandonado y con ello comenzó una progresiva ruina de su arquitectura y el expolio de sus obras de arte, libros de la biblioteca, muebles y enseres.
En el siglo XX volvieron los monjes a Oseira y bajo su propia dirección se emprendió una colosal y exitosa labor de recuperación y reconstrucción que permitió recobrar el brillo del que fuera y es uno de los más famosos ejemplos de la arquitectura religiosa española.
Por su modélica restauración, en 1990 se les concedió el premio “Europa Nostra”, federación europea de asociaciones dedicadas a la conservación del patrimonio arquitectónico y natural.
La Abadía mantiene abierta durante todo el año una hospedería para hombres y mujeres. Telf. 988.28.20.04
Bibliografía: El Monacato en Galicia,Hipólito de Sa Bravo — Gran Enciclopedia Gallega — Guía del Monasterio: M.A.González y Fray D.Yañez — Arteguías.com
En mis viajes he procurado siempre programar visitas a los Monasterios, Abadías o Iglesias que por su estilo, importancia arquitectónica o historia estuvieran en la zona en la que me encontraba.
El entorno en donde fueron edificados, sus dependencias y especialmente sus claustros han sido motivo de interés cultural para mi.
He encontrado monumentos en perfecto estado de conservación y otros que son una lamentable ruina que apenas deja imaginar el valor y el dominio territorial que en sus tiempos tuvieron. Evidentemente habría que trasladarse a la sociedad de varios siglos atrás para comprender su poder y su trascendencia social y política.
Los he visto en completo abandono y en proceso de restauración, convertidos actualmente en Paradores de turismo o en hospederías en las que se puede pasar unos días viviendo la quietud y serenidad de sus claustros. Regentados por una comunidad de monjes dedicados a la oración y a custodiar las pertenencias del monasterio para que los visitantes puedan admirar las obras y documentos que conservan, su estilo arquitectónico y por qué no, sus secretos históricos.
Información exhaustiva y de gran calidad se puede encontrar en muchas Webs de la Red, pero solamente como inventario personal de mis visitas, me gustaría ir reseñando y documentando con fotografías propias o cedidas aquellos que he tenido el privilegio de contemplar.
El monasterio en España
De Wikipedia, la enciclopedia libre
“Los monasterios en España constituyen un rico patrimonio histórico, artístico y cultural. Son testimonio de su propia historia religiosa y de la historia político-militar que se desarrolló tanto en la Edad Media como en tiempos anteriores, con la llegada y asentamiento de los visigodos. Los monasterios tuvieron un papel importante en la repoblación llevada a cabo por los distintos reyes y condes cristianos tras el avance de la Reconquista y el consiguiente retroceso de los musulmanes hacia el sur de la península.
Su presencia en la península data de los primeros siglos del cristianismo, cuando la primitiva vida eremítica dio lugar a la formación de comunidades religiosas y a la construcción de pequeños monasterios hispanos en los siglos VI y VII. Durante la repoblación, muchos de estos edificios evolucionaron, o incluso fueron levantados de nueva planta, hacia un estilo que tradicionalmente viene llamándose mozárabe.
La segunda fase se desarrolló con la llegada de los benedictinos de Cluny, ya en época de Reconquista y a partir de ese momento fueron evolucionando o cambiando, de acuerdo con las nuevas órdenes: cister, órdenes militares, premostratenses, cartujos, jerónimos, agustinos, camaldulenses y mendicantes. En el siglo XVII tuvo lugar una eclosión de conventos situados o muy cerca o dentro de la ciudad.
Desde la actual Cataluña hasta el oeste (actual Galicia) fueron apareciendo conjuntos monasteriales de diversas dimensiones que se transformarían unos en edificios más importantes y consistentes y otros serían abandonados o destruidos. La mayor parte de los monasterios en España están distribuidos en la mitad norte en consonancia con el discurrir histórico de la zona en la Edad Media. Son mucho menos numerosos en el sur, Andalucía y Canarias.
La creación de monasterios durante la Edad Media fue primordial desde un punto de vista social y cultural así como para la repoblación. Supuso un gran avance en la agricultura y surgieron poblamientos en derredor de los grandes edificios. También se beneficiaron el arte y la cultura.
Otra factor importante a tener en cuenta para la construcción de monasterios en España fue el Camino de Santiago, a lo largo del cual fueron surgiendo estas instituciones religiosas cuyo principal objetivo fue la ayuda al peregrino”.
Después de muchos viajes por toda Galicia, hace tan sólo un par de años que descubrí una zona que se me antojó espectacular por su belleza paisajística. Y no será porque Galicia no tenga muchos parajes naturales maravillosos, pero la Sierra de O Courel me cautivó.
Le debo al responsable del Aula de Naturaleza de Moreda la recomendación de transitar por la carretera de Folgoso do Caurel hasta Samos. En los más o menos 45 kms. de recorrido puedes admirar aldeas, bosques, prados y riachuelos encantadores.

En Noviembre pasado volvimos a visitar O Courel y aunque el invierno estaba a las puertas, nuevamente encontramos, a pesar de las obras en la carretera, un paisaje digno de conservar en la retina por largo tiempo.
La Sierra de O Courel (El Caurel) está situada en el Suroeste de la provincia de Lugo. En O Courel la vegetación responde a unas condiciones climatológicas en las que coinciden los ambientes atlántico y mediterráneo. Presenta acusadas diferencias de altitud que van desde los 400 metros en algunos valles hasta los 1.600 en las cumbres. Estas características explican la enorme variedad botánica de la comarca, claramente manifestada en el hecho de que en el 1% del territorio gallego se encuentra el 40% de su flora.

En ciertos lugares habitualmente orientados al norte, con relieve escabroso y laderas inclinadas, surgen los bosques característicos del Courel, que en el lenguaje local son denominados “devesas”. La mejor devesa, sin duda, es la de Rogueira situada en la ladera norte del pico Formigueiros, el más elevado de la Sierra.
Su situación, en una cuesta de fuerte pendiente, origina la estratificación de las especies de acuerdo con su altitud, desde el “souto” de castaños y los prados de Moreda hasta la famosa “Fonte do Cervo” en lo alto. Dos manantiales, conocidos también por “Fontes da Rogueira” brotan de una roca al descubierto de unos quince metros de altura y ocho de ancho, en la que hay dos agujeros paralelos. Del primero sale agua clara (calcárea) y del otro rojiza (ferruginosa). El sabor y el olor son diferentes y también lo son sus propiedades curativas.
El agua de sinuosos arroyos colma de humedad y murmullo contínuo a esta hermosa devesa. En ella crecen muy variadas especies arbóreas; castaños, robles, encinas, madroños, hayas, tejos, acebos, abedules o avellanos al lado de plantas que varían según el mayor o menor grado de humedad del lugar.
Cinco ríos riegan O Courel: Lor, Pequeno, Ferreiros, Selmo y Soldón. Habitan la zona muchas especies animales; el jabalí, el corzo, el lobo, el gato salvaje, la jineta, la marta…También aves como el milano negro, el águila culebrera, el búho real, la lechuza, la paloma torcaz, la alondra o la abubilla; anfibios como el tritón, la salamandra o el lagarto ocelado; y peces como la trucha o la anguila.
O Courel tiene además un alto valor etnográfico, cultural e histórico. En el se encuentran ruinas de castros celtas, castillos, antiguas minas y acueductos romanos; A Toca, Toribio, Romeor. Hay restos de minas de oro, estaño, cobre, plomo, zinc, hierro y antimonio.

En definitiva O Courel es un entorno único para los amantes de la naturaleza en el que, junto con el Parque Nacional de Os Ancares, hallarán una riqueza paisajística incomparable. Los aficionados a la fotografía disfrutaran de lo lindo con sus cámaras.
Los interesados encontrarán alojamiento en las casas rurales que existen en muchos de los pueblos de la comarca.
En noviembre pasado tuve de nuevo la satisfacción de volver a apreciar la belleza de las Fragas do Eume. Era un día nublado que le daba al lugar un encanto adicional.
En Galicia se llama fraga a las zonas de bosque espeso, a las cuales la luz siempre llega tamizada por los árboles. De esta forma, en su interior se conservan la humedad, la frescura, la temperatura casi constante, y sobre todo, la vida.
Cobran vida en la fraga miles de formas diferentes; cada una de ellas es una pieza imprescindible de un ecosistema tan frágil como pertinaz y longevo. Por este motivo, desde siempre se han encontrado estos lugares proclives a la magia y al misterio, a la meditación y a las leyendas.
Las Fragas do Eume son un lugar magnífico. Son las fragas costeras mejor conservadas de Europa y uno de los escasísimos bosques de su tipo en el continente. En 1997 fueron declaradas Parque Natural Fragas do Eume por el Gobierno Autónomo.
Este parque se extiende por 9.125 hectareas de laderas y montes que acompañan al rio Eume (84 km. de largo) a su paso por la provincia de A Coruña. Todo su territorio se encuadra en la comarca del Eume, que limita al norte con las tierras de Ferrol y al sur con las Mariñas Coruñesas. Es un espacio protegido pero visitable, que merece ser recorrido y admirado en cualquier época del año. Los amantes de la fotografía de naturaleza encontraran en él un lugar idóneo para practicar su afición.
Sus laderas casi verticales estan cubiertas de robles, avellanos, sauces, abedules, acebos, castaños y eucaliptos. En las tierras más cercanas al río crecen bosques de ribera con chopos y alisos, que esconden auténticos tesoros de helechos y musgos, específicos del parque, y también dos raras especies de narcisos. Y aunque la flora es la joya de las Fragas, también albergan numerosas especies animales. Se dejan ver nutrias, gatos monteses, lobos, tejones, jabalies, pequeños anfibios y reptiles y diversas aves.

En el corazón de las Fragas se alza, sobre un privilegiado promontorio, el monasterio de San Xoan de Caaveiro. Desde su emplazamiento, situado entre las confluencias de los rios Eume y Senin, se avista una panoramica sin igual.
Sobre restos de un antiguo cenobio, San Rosendo fundó el monasterio en el siglo X. Los benedictinos lo ocuparon durante unos dos siglos, pasando después a los Canonigos Regulares de San Agustin con caracter de Real Colegiata, que conservó hasta finales del siglo XVIII. Los restos más antiguos son del siglo XII, destacando la iglesia: ésta se levanta sobre un montículo muy escarpado que obligó a sus constructores a salvar los desniveles del terreno por medio de altos muros con contrafuertes y estancias subterraneas. Del templo romanico se conserva en buen estado la cabecera y una buena parte de la nave. Queda también en pie un hermosos campanario barroco del siglo XVIII.

En 1971, el monasterio fue declarado conjunto histórico-artístico y en 1975, monumento de interés provincial. Actualmente se encuentra en fase de restauración. Las visitas al monasterio se hacen con guía. Se puede solicitar información en la Oficina de Turismo de Pontedeume. Telf.981.430.270. Es recomendable degustar los platos de la cocina gallega en alguna de las “Cantinas do Eume”
En mi Galeria de Fotos podréis ver más fotografías de las Fragas.
Obtendréis más información en las muchas webs que hablan de las Fragas del Eume y del Monasterio de Caaveiro, en Wikipedia, en la Enciclopedia Gallega, en el libro de Hipólito de Sa Bravo: El Monacato en Galicia y en la mencionada Oficina de Turismo de Pontedeume
En mis viajes hasta Galicia acostumbro a descansar en una zona de Palencia que alberga, entre otras cosas interesantes, un buen número de monumentos románicos.
Una de las poblaciones de interés es Carrión de los Condes que fue en su día uno de los enclaves más destacados del Camino de Santiago palentino y ciudad determinante de la meseta norte en los siglos románicos. Prueba de ello son sus dos iglesias: La iglesia de Santa María del Camino, románica del siglo XII y la Iglesia de Santiago. En la iglesia de Santa María destaca la portada meridional con una significativa iconografía. Se cree que su construcción se inició hacia 1130. En aquella época Carrión de los Condes servía como corte constante para Alfonso VI.
De la iglesia de Santiago, de finales del siglo XII, destaca su espléndida fachada con una bella puerta y un asombroso Pantocrátor. Su arquivolta historiada representa a diversos oficios y resalta el Cristo en majestad. Puede considerarse una obra maestra de la escultura del románico occidental.
El Real Monasterio de Santa Clara fundado en el siglo XIII por dos compañeras de la Santa sobre un palacete mudéjarEl Monasterio de San Zoilo debió de ser el edificio románico más antiguo de Carrión, oculto por una nueva construcción del siglo XVI. Se conserva una ventana del siglo XI y recientemente se ha descubierto una puerta románica también del siglo XI. Actualmente el monasterio es un Hotel de 3 estrellas.
En el mismo edificio y formando parte del Hotel se encuentra el Restaurante Las Vigas que ofrece la tradicional cocina castellana con productos de la propia huerta del Monasterio.
Para comer en Carrión de los Condes recomiendo el Restaurante ABEL, calle Esteban Collantes, 15. Un pequeño local con una buena cocina.
Villalcázar de Sirga, también conocida por Villasirga, es un pequeño pueblo con una iglesia catedralicia. Aquí la historia recuerda a los Templarios, la literatura a las Cantigas de Alfonso X “El Sabio” y el arte se hace transición entre el románico y el gótico. Sorprende la monumentalidad de la iglesia gótica de Santa María. Construida en el siglo XIII. Vale la pena observar el pórtico, un tanto alejado del formato típico. Cubierto por una ojiva, tiene numerosas arquivoltas adornadas y en su parte superior, un doble friso con el Pantocrátor presidiendo. En las naves del interior se guarda la milagrosa Virgen Blanca de las “Cantigas” de Alfonso X:
“Romeus que de Santiago Ya fóron-lle contando Os miragres que a Virgen Faz en Vila-Sirga”
También se pueden admirar en su interior el espléndido retablo de tablas castellanas y sepulcros policromados.

Para comer en Villalcázar ir al Mesón de Villasirga, junto a la Iglesia de Santa María y pedir el lechazo asado. En la pastelería del pueblo comprar los dulces típicos, amarguillos y almendrados.
Las espectaculares formaciones que se aprecian estan constituidas por rocas graníticas que, unidas a los depósitos arenosos del litoral y a la fuerte actividad de las olas, han modelado este auténtico capricho de la naturaleza.
Xose
Cuelgate alguna de tus fotos “arte”.
O lo del club de fotografía era sólo para endosarnos lotería en navidad ¿?
Por fin…aprendiendo, como siempre!
A partir de ahora, creo que ya sabré entrar… hay que avanzar con la ciencia!!
Cristina
Unos días antes de Semana Santa regresé a Villafranca del Bierzo (León) para unas diligencias que tenía pendientes. De este viaje me gustaría daros algunos detalles y mostraros fotografías de interesantes lugares que os recomiendo visitéis, si se os presenta la ocasión.
El Bierzo es una comarca de León situada al noroeste de la provincia, formada por pequeños valles constituidos por las estribaciones de los montes Aquilinos en el sur; la Sierra de los Ancares en el norte y las sierras de Gistredo y Caurel por el este y el oeste. Limita con las provincias de Orense, Lugo y Oviedo. Está rodeado por un anfiteatro de montañas, situándose las principales elevaciones del sistema orográfico entre los 1.100 metros y los 2.100 metros.
Ponferrada
Ponferrada es la actual capital de la comarca y a lo largo de la historia referencia indiscutible en el Camino de Santiago. Ciudad templaria por definición, despliega su máxima monumentalidad bajo la imponente silueta del Castillo de los Templarios. Una de las fortalezas más importantes del norte de España y símbolo de la ciudad. En el año 1178 los reyes de León donan la villa a la orden del Temple con la honrosa intención de custodiar el Camino de Santiago y proteger a los peregrinos en su paso por el río Sil. El edificio actual, del siglo XV, es el heredero del que se construyó a finales del siglo XII.
A pocos kilómetros de Ponferrada se encuentran varios lugares que os recomiendo visitar. El pueblo de Peñalba de Santiago, declarado Conjunto Histórico Artístico Nacional, con su iglesia de estilo mozárabe. El Valle del Silencio, el Monasterio de San Pedro de Montes, Las Médulas.

Destaco Las Médulas por ser un espacio protegido, declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1997. Las Médulas fue una de las minas de oro más grandes e importantes del Imperio Romano, que las explotó durante cerca de 200 años (año 19 a.c.). Aunque existen diferencias según los autores, se calcula que el oro extraído pudo rondar los 960.000 Kg. Encontraréis más información en la web: www.revistaiberica.com/Rutas_y_destinos/cl/medulas/index.htm


Cacabelos
En la ruta hacia Villafranca se encuentra esta población en la que os recomiendo una parada para degustar los platos típicos de la Región en “La Moncloa de San Lázaro” de Prada a Tope. Os gustará el local y también la comida. No olvidéis probar el Mencia, vino para el que le guste los afrutados.
Muy cerca, en Carracedo, se encuentra el monasterio cisterciense de Santa María de Carracedo. Obra de finales del siglo X que durante siglos ocupó un lugar privilegiado y dominante en la zona debido al poder del clero.
Villafranca del Bierzo
La histórica villa de Villafranca, antigua capital de El Bierzo allá por el 1822 cuando esta comarca era provincia, debe su origen a los peregrinos franceses del siglo XI. Cuenta con un importante conjunto monumental digno de visitarse. Entre sus monumentos están la Colegiata, los templos de San Nicolás y San Francisco y el castillo-palacio de los Condes de Peñarramiro, del siglo XVI, actualmente residencia de un famoso compositor. Mención destacada merece también la calle del Agua, orlada de casas solariegas, palacios blasonados y conventos. Sin embargo, una visita obligada es la Puerta del Perdón en la iglesia románica de Santiago. A ella acudían los peregrinos que se encontraban enfermos e impedidos para continuar hasta Santiago y ganaban las indulgencias como si hubieran alcanzado la meta compostelana.



Un clásico Restaurante es “La Charola” y otro de menú abundante “El Padrino”
Otro día comentaré nuevos lugares que vale la pena visitar.
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